El casco antiguo de Sarriá, alberga entre todo su encanto a un pequeño restaurante llamado el Clandestino.
Entre callejuelas, casitas y un agradable olor a chimenea, el Clandestino destina todas sus noches a elaborar platos de cocina tradicional y de mercado para todos sus amigos, y es que con un equipo tan joven a las manos de Albert Ortiz Jr. Todo el que entra se es considerado un amigo.
El Chef del Clandestino junto con Trinidad Ribelles se encargan de conseguir diariamente el mejor producto procedente del mar, lubina salvaje, atún, rape, gamba y es que El Clandestino funciona a modo de mercado, a base de pizarra y precios fluctuables según el coste de compra.
Trabajar con producto del tiempo hace de El Clandestino un restaurante con una carta de temporada, con productos de la tierra y el mar.
Junto con esta carta, el joven somelier Jordi León nos ofrece una completa selección de vinos.