En la zona de Ciutat Vella, encontramos el restaurante Petrus en un ambiente intimo y acogedor. Su decoración es de diseño y han aprovechado los restos arqueológicos romanos encontrados bajo el suelo, para hacer unas baldosas de vidrio donde podemos hacernos una idea de la antigÜedad que se alberga entre sus muros.
Una deliciosa cocina, basada en las tapas elaboradas con lo mejores productos autóctonos de cada región.
De los diferentes platos que nos ofrece, hacemos una mención especial: al carpaccio de pulpo a la gallega, la tortilla de patatas de Betanzos, el surtido de quesos de primera, el jamón de jabugo Joselito y el rabo de toro, entre otras delicatesen.